editorial

Actualmente las palabras "negocios", "pro actividad", "sinergia", "aprovechar" y otras mas aparecen comunmente desde hace algun tiempo atras como parte del lexico comun tanto en los medios de comunicación como en nuestro vocabulario cotidiano a tal punto que apenas se nos presenta la oportunidad pensamos y  los mencionamos; sin embargo las palabras "amistad", "tolerancia", "apoyo", "humildad" y otras que al mencionarlas son sinonimos de humanidad pues cada vez son mas dejadas de lado.

Un ejemplo de esto puede observarlo en cualquier lugar en la cual se encuentren personas agrupadas, como puntos de encuentro. Tanto es el afan por la ganancia, desmedida en ciertos casos, que inclusive en el sistema de transporte publico puede escuchar por los altavoces la palabra "cliente" y no "usuario". ¿Es que el transporte y los medios dejaron de servir en el transporte e informacion para pasar a  ser elementos de mercado?. Tal vez suene exagerado ya que de que otro modo ¿como se podria sustentar los servicios si no es cobrando un cargo para tal efecto?.

El asunto de palabras o textos de caracter empresarial nos hacen pensar que en este nuevo mundo primaria por encima de lo humano, lo economico. Cabria entonces hacerse la siguiente pregunta, ¿una empresa que diseña cuestiones de ingeniería deberia pensar solamente en las personas que usaran tal diseño como en clientes?, ¿o como seres humanos que entregaran sus vidas al uso de un producto diseñado?, o para ponerlo menos tragico, usaran dichos productos confiando en que estos cumpliran con su labor ya que el proyectista penso en todas las posibilidades dentro de su diseño y no solo en cuanto se beneficiara este individualmente.

Esperemos que el ultimo bastion de la sociedad se mantenga incolume ante esta avalancha de deseos, alegrias y tambien frustaciones que trae el mercantilismo sin control, o mejor dicho sin autocontrol. Este bastion a lo que nos referimos es la educacion, asi esperemos no ver en un futuro proximo llamarse a un alumno ... cliente.